Blog / Mi experiencia Aventura II: Buceando en Calpe

El día había llegado, una hora y media y poco más de 120 kilómetros nos separaban de Calpe, a las 16h comenzaba el bautismo de buceo. Hacía un sol radiante y un día perfecto de playa. El tiempo sin duda acompañaba, y la idea de quedar a las 9 para disfrutar de una soleada mañana en la playa no había sido desafortunada para nada. Se acercaba la hora, a las 15:50 ya teníamos el coche bien aparcado y estábamos esperando en la puerta. No tuvimos que esperar mucho, ya que a las 16h en punto un chico joven rubísimo nos saludo y abrió las puertas del centro. Ya sabía que éramos las chicas que iban a disfrutar del cofre de DakotaBox.

Habíamos tenido suerte, nadie había escogido ese día a esa hora por lo que íbamos a realizar la actividad solas.

Tras rellenar los datos requeridos y firmar se dispuso a preparar el equipo. Nos preguntó la talla de calzado para darnos las aletas adecuadas y tras examinarnos escogió a ojo los monos de neopreno. Sacó las bombonas, las gafas de buceo y el resto del equipo necesario y lo colocó todo en el exterior.

Llegaron dos chicos más, de su misma edad, eran dos monitores auxiliares. Se presentaron y empezaron a preparar su quipo también ya que iban a realizar la inmersión con nosotras según nos acababa de informar nuestro instructor.

Mientras tanto nos pusimos los neopreno, estos trajes tienen que quedar completamente ajustados al cuerpo para ser eficaces. Cuesta algo de poner ya que te presiona y se adhiere al cuerpo de tal manera que parece que no vas a terminar de subírtelo nunca. Una vez conseguido comprobamos que estaban perfectos y había acertado con la talla, quedaba ajustado a la vez que era cómodo y flexible.

Nos pidió que nos colocáramos frente a él y detrás de nuestro equipo. Comenzaba la experiencia… lo primero que hizo fue presentarse como nuestro instructor, su nombre era Gastón. Después nos preguntó si era nuestra primera vez, o si al menos habíamos practicado snorkel. A lo que contestamos que sí era la primera vez con bombona, pero que ya habíamos probado a bucear con tubo anteriormente en varias ocasiones.

Nos probamos las aletas y nos explicó como debíamos realizar el movimiento de las piernas en el agua para poder impulsarnos.

Continuó por las señas. Estas eran sencillas, jamás debíamos levantar el pulgar para decir bien u “ok”. A esta seña le correspondía un círculo formado con los dedos índice y pulgar, mientras que los dedos corazón, anular y meñique tienen que estirarse formando una pared, se utiliza en caso de una respuesta afirmativa a la pregunta ¿bien? Que era exactamente la misma seña hecha por él.

En caso de respuesta negativa (algo va mal) se debía mover la mano de forma horizontal de un lado hacia otro. Para indicar la necesidad de subir tan solo hay que levantar el dedo pulgar hacia arriba con el resto de la mano cerrada y para expresar “espera”, mover la mano con los dedos apuntando hacia la superficie.

Nos colocamos las gafas para comprobar que eran las adecuadas. No deben quedar muy ajustadas porque haría ventosa pero tampoco grandes porque entra agua. Aun siendo las gafas correctas es posible que entre agua en algún momento, en tal caso había que sostener las gafas con los dedos índices en la parte superior, justo arriba de los ojos y soplar con fuerza por la nariz para permitir la salida del agua.

Cuando te sumerges unos metros se incrementa la presión y es necesario tener cuidado con los oídos, porque se pueden lesionar. Para prevenir esto se utiliza la técnica de Valsalva. Es una técnica de descompresión muy sencilla, consiste en presionar la nariz y soplar por ella. Así que probamos a ver qué tal se nos daba.

Había dos tubos flexibles con una boquilla en cada uno de ellos, uno era amarillo, y otro negro. Era el regulador. Nos pidió que cogiéramos el negro y probáramos a respirar por él durante unos cuantos segundos. Fue algo gracioso debido a que al respirar hacía ruidos similares a las flatulencias, lo que provocó varios comentarios chistosos y risas.

Una vez en el agua, puede ser que necesites quitarte el tubo, cuando te quitas el tubo de la boca por cualquier motivo, debes soplar al volvértelo a colocar para no tragar agua, así que también hicimos la prueba.

Nos explicó paso por paso qué era lo que íbamos a hacer durante el resto de la actividad y cómo debíamos actuar. No debíamos seapararnos demasiado la una de la otra ni preocuparnos por nuestra seguridad ya que en todo momento íbamos a estar acompañadas por uno de los auxiliares además de él, que iba a estar pendiente de las dos y guiándonos en la inmersión.

Cargaron la furgoneta con el material y nos dirigimos a la playa. Uno de ellos ya empezó a hacernos fotos mientras nos ayudaban a colocarnos el equipo. Pesaba unos 20 kilos y teníamos que bajar a la playa para acceder al mar.

Y la próxima semana… sigue con la aventura de Vanessa y su amiga la próxima semana en nuestro blog


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1 comment to “Mi experiencia Aventura II: Buceando en Calpe”

  1. 14 Noviembre, 2011
    8:42

     
    David

    Vanessa, si que se está haciendo de rogar tu historia!!! :-) pero finalmente lo pasaste en grande o no?