Blog / Comer en Paradores: Parador de Cangas

Los paradores fueron un proyecto propuesto por el gobierno en 1910, que pretendía crear en España una red de hotelera hasta entonces inexistente. Esto le daría mayor prestigio internacional y aumentaría el turismo.

El parador de Gredos, abierto en 1928, fue el primer alojamiento que se creó. En años posteriores se inauguraron otros, construidos ya sobre edificios majestuosos o históricos, en emplazamientos y parajes de gran belleza natural. Todo esto se paralizó durante la Guerra Civil, algunos incluso resultaron dañados o tuvieron que ser utilizados como hospitales. El mayor crecimiento se produjo durante los años 60, coincidiendo con el gran desarrollo turístico que tuvo España.

Actualmente los paradores abarcan casi toda la península, desde los Pirineos a las Islas Canarias, ofreciendo así una amplia variedad de paisajes, climas, gastronomía, gentes y actividades.

Son edificios únicos, de alta categoría, mimados hasta el más mínimo detalle y apartados de las grandes ciudades, en entornos naturales y privilegiados. Son lugares para descansar y para disfrutar de estancias inolvidables. Indicados sobre todo para parejas que buscan una escapada romántica, celebrar una fecha importante o simplemente buscar ese ambiente tranquilo sin otro motivo que querer regalar una experiencia única.

En esta ocasión vamos a hablar sobre el parador de Cangas de Onís, en Asturias, situado en el más puro paisaje cantábrico, al mismísimo borde del río Sella y a los pies de los majestuosos Picos de Europa.

Podemos sentir que estamos formando parte de la historia de España, porque aunque sea por una estancia de fin de semana, estamos habitando un monumento nacional que antaño fuera el monasterio regido por la Orden de San Benito, construido en el siglo VII, que cuenta con salas con restos arqueológicos. Restaurado para nuestro disfrute con confortables instalaciones tenemos el privilegio de poder regalarnos aquí algunos de nuestros mejores días.

Lo que sin duda deleitará nuestros sentidos es la gastronomía, con la gran calidad de las materias primas escogidas en la región, unida a la perfecta elaboración por parte del equipo de cocina del parador. Rescatan platos típicos de Asturias en una mezcla de tradición y vanguardia de la cocina de autor, creando una amplia carta de menús de los que quedaremos encantados.

Así podremos degustar guisos como el escabeche de xarda con vinagre de sidra (caballa guisada con la típica sidra asturiana), tortu con hortalizas fritas (torta de maíz con productos de la huerta como zanahoria, pimientos o calabacín), pitu caleya con arbeyos (literalmente “pollo de camino”, criado libremente en los campos, posee una carne más prieta y es muy valorado en la región, nos lo presentan acompañado de guisantes), fabada (cocido de alubias y compango o acompañamiento de chorizo, tocino y morcilla), pote asturiano (elaborado con alubias y berzas) y deliciosos postres como arroz con leche (con canela o caramelo), quesos asturianos (Cabrales, Beyos, La Peral, Gamoneu, Casín).

Todos los platos están pensados para que sea una comida sana y equilibrada, con opciones especiales adecuadas a personas vegetarianas, celíacas o diabéticas y con menús al alcance de todos los bolsillos.

Por supuesto podemos acompañar nuestra comida o cena con una buena selección de vinos rosados, blancos, tintos, cava y champán. Tendremos el privilegio de probar vinos desconocidos en el mercado que son de gran calidad como es el caso del Verdeo 2010, un vino blanco joven de la bodega Miguel Torres. También otros de larga tradición en el mercado a un buen precio, como un Castroviejo Reserva, con denominación de origen de La Rioja.

Si queremos optar por lo más regional tomaremos un culín de sidra, escanciado en el momento para preservar todo su sabor y gusto especial.

Explorando el entorno podemos hacer muchas actividades tales como visitar la cueva de Tito Bustillo en Ribadesella, donde podremos admirar las pinturas hechas por nuestros antepasados en el Paleolítico, dar un paseo por el pueblecito de Cangas de Onís y ver el puente romano, algo emblemático en Asturias, la ermita de Santa Cruz o la Casa Dago. Incluso si estamos en el día apropiado podremos contemplar con nuestra pareja el precioso mercado de Cangas de Onís donde tenemos la oportunidad comprar productos autóctonos y degustar la comida tradicional.


Compartir Experiencia


1 comment to “Comer en Paradores: Parador de Cangas”

  1. 31 Agosto, 2011
    17:42

     
    Luisa Diaz

    Me encantan los paradores, tienen un personal excelente y las habitaciones son de lujo. En el de Pontevedra nos pusieron unos mejillones exquisitos, lo recomiendo.
    Aquí hay más info y fotos: http://www.parador.es/es/parador-de-pontevedra/fotos